Escrito por Comunicación ILAIPP

Entrevista a Pablo Hurtado: espacios permanentes de comunicación son clave

“Deben fortalecerse espacios permanentes de comunicación con los tomadores de decisión, para que cuenten con información oportuna.” Pablo Hurtado, secretario ejecutivo de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), reflexiona sobre los desafíos para el uso de la evidencia en las políticas públicas.

1. ¿Qué dificultades enfrentan para acceder a información, quienes formulan políticas públicas?

Uno de los grandes problemas que existen, sobre todo cuando se ejerce una función pública, es la inmediatez que requiere la toma de decisiones. Muchas veces, esa inmediatez, dada una serie de deficiencias dentro del sistema político, la falta de planificación, una inadecuada ejecución de políticas, hace que se den situaciones en donde tienen que tomar decisiones de forma casi inmediata, y la mayoría de veces no cuentan con la información adecuada.

Por eso, lamentablemente, son pocas las políticas y las decisiones que se toman, que son basadas en evidencia. Sí hay información, se ha ido generando información y hay diferentes esfuerzos por producir información. Sin embargo, no existe una integración de esa información y los lazos de comunicación entre los que proveemos información –entidades como centros de información— y las entidades públicas, no siempre existen. No siempre existen espacios de comunicación y coordinación, que deberían existir de forma permanente.

Es un poco lo mismo que el ejercicio de la función pública, que se vuelve tan absorbente. Es ir remediando cada situación conforme se presenta, sin oportunidad de un espacio para ver más allá de lo inmediato y poder incluso planificar qué información se va a necesitar y hacer las solicitudes y requerimientos a los proveedores de información.

2. ¿Cómo puede institucionalizarse el uso de evidencia en la gestión pública?

Deben generarse espacios permanentes de comunicación y coordinación, en los que se pueda conocer, en doble vía, por parte de los centros de investigación, cuáles son las políticas, intereses y líneas de trabajo de las entidades públicas, y al mismo tiempo, estas entidades puedan conocer en qué están trabajando los centros de investigación, para que de esa forma, cuando la información se necesite, esté disponible en el momento justo.

3. ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los centros de investigación y el sistema de investigación nacional?

La fortaleza es que como trascienden de épocas, de gobierno en gobierno, (los centros de investigación) han ido adquiriendo una experiencia muy sólida que les permite asegurar sus líneas de trabajo e investigación, en una forma permanente –por supuesto, con los ajustes y adaptaciones a las coyunturas que se presentan—. La mayor debilidad o complicación que enfrentan es, nuevamente la comunicación: cómo hacer llegar a los tomadores de decisión esa información, y que no sea aprovechada de manera perversa, para fines o intereses políticos, o incluso, que se pueda percibir que proveer de información a determinadas instituciones implica o requiere cierta afinidad y convalidación de lo que se esté haciendo, sino es proveer información, basada en evidencia, para la toma de decisiones.

Las decisiones las toma la administración pública, pero mientras mejor información tenga, mejores decisiones va a poder tomar.

4. ¿Cómo la evidencia local puede generar incidencia regional?

En un primer ámbito, el nacional, poder hacer las evaluaciones de impacto, conforme van avanzando las políticas públicas, para tener sustento en los resultados: si los resultados obedecen o no a las acciones llevadas a cabo. Eso, definitivamente, va respaldando y legitimando cada política pública que se dé con base a evidencia. Eso, para llevarlo a nivel regional, son experiencias comparadas.

Es cierto que a nivel regional hay muchos problemas y desafíos similares, y hay particularidades que nos diferencian, pero va a ser información e insumo la experiencia que se pueda tener en otro país.